
Destinado a mejorar nuestro curriculum, no sólo en su formato físico y digital, también todo tipo de competencias personales y profesionales subyacentes.
La economía está muy mal, no hay trabajo, precisamente el sector a lo que yo me he dedicado durante veinte años es el que más ha sufrido la crisis…… No son escusas, son realidades, aunque muchas veces son argumentos para justificar actitudes hacia la búsqueda de empleo que en poco favorecen el objetivo del buscador de empleo que es, por supuesto, encontrar trabajo.
En una situación de crisis como esta, las reglas básicas a la hora de buscar trabajo se mantienen igual que en cualquier una situación económica más. La primera de ellas es que la búsqueda de empleo es una ocupación que debe ser activa. Nadie, o casi nadie, va a buscarte a tu casa para ofrecerte trabajo, el trabajo lo tenemos que buscar e incluso crear nosotros. Y la segunda, es que este objetivo es siempre a largo plazo, porque no solo se trata de encontrar trabajo sino en ir adaptando ese trabajo a nuestra realidad personal, que es cambiante.
Pero lo que se observa en la actualidad es el hecho de que muchos buscadores de empleo en época de crisis adoptan una actitud pasiva en la búsqueda de empleo ante la perspectiva de fracaso en sus intentos de encontrar trabajo, bien vividos personalmente o bien porque tienen un conocido que ha intentado buscar, hablar, apuntarse, enviar, formarse, recualificarse etc. Y no le ha servido de nada. Además, ante los primeros fracasos abandonan con más facilidad, asumiendo la idea de que si no hay trabajo, por que a él le van a contratar.
No se trata de criticar ninguna actitud en la búsqueda de empleo, y la de sentirse desesperanzado ante la situación de empleo actual es perfectamente comprensible, porque si ya el hecho de estar desempleado es un camino demasiado recto hacia la desesperanza, si este se recorre bajo la tormenta que es la crisis económica se hace aún más duro. Lo que tenemos que tener claro es que cada día se sigue contratando mucha gente en este país( os recomiendo que echéis un vistazo a los boletines que publica el observatorio de las ocupaciones que encontrareis en https://www.redtrabaja.es), menos de la necesario, seguro, pero lo que no puede ser, es que exista una vacante a la que nosotros podamos optar y no hayamos hecho llegar nuestra candidatura a la persona que tiene que tomar la decisión de contratarnos eso solo se consigue desde un planteamiento activo en la búsqueda de empleo y levantándonos cada mañana con la idea de que esa oferta de empleo existe y yo la tengo que encontrar. Difícil, sí, pero es el único camino.
foto:www.foto-gratis.es

Si alguien después de veinte años trabajando en una empresa se incorpora a la, por desgracia, sobredimensionada bolsa de parados, y pretende ponerse a buscar empleo a parte de recibir gran cantidad de comentarios desalentadores sobre la mala idea que ha tenido de ir al desempleo tal y como se encuentra el mercado laboral en la actualidad, se enfrentará a un universo de la búsqueda de empleo completamente diferente de cuando él empezó a buscar empleo 20 años atrás. No es que el concepto de la búsqueda de empleo haya cambiado, la búsqueda de información del candidato por las empresas y la necesidad de hacer llegar la información sobre el perfil propio a las compañías que requieren los servicios de alguien con ese perfil no ha cambiado. Pero la manera de hacerlo sí. Este cambio no solo afecta a elementos estéticos, no hay que ser muy mayor para no extrañarse de los currículums escritos a máquina, incluso a mano. Cuando ahora a mano, no se escriben ni las cartas de amor y los cv no tienen ni soporte en papel , además de tener una complejidad técnica y argumental digna de muchos capitulos televisivos de CSI ( Videocurriculums, curriculums con dinamizaciones, interactivos, etc). El cambio es mucho más profundo, afectando al propio concepto de imagen proyectada de nosotros mismos. Internet y la difusión de información a través de esta vía hace que nuestra imagen en la red se convierte en la imagen real percibida por los demás. De repente una foto de tu cumpleaños con dos copas de más colgada en internet se convierte en un elemento más de la información que hacemos llegar a un posible contratador. Esto nos hace desconfiar de las nociones más básicas de intimidad, y hacernos dudar de si en la sociedad de internet se puede tener “lado oscuro” o todo está expuesto bajo un foco que nos hace sentirnos evaluados cada segundo, con lo amenazador que es eso. Internet ha convertido en un pequeño “Gran hermano” a cualquiera que sepa utilizar Google….
Pero igual que se nos puede ver a las tres de la mañana con los ojos rojos en una foto que colgamos o que colgó esa chica que conociste y le hizo gracia la cara de “besuguillo” que se te queda a partir de las tres a.m y con tres copitas. También puede recogerse en internet los gráficos de las ventas de tu departamento el año anterior a la crisis o cuando fuiste recibido por el director general de la compañía en Frankfurt o ,por qué no, esas opiniones inteligentes sobre las herramientas informáticas en la búsqueda de empleo. Demostrando, lo clarito que tienes tus ideas, lo actualizado que estas y lo bien que usas internet.
La imagen web proyectada adquiere, por lo tanto, cada vez mayor importancia, esta se convierte en nuestro curriculum de presentación, y como tal lo que nosotros mostramos tiene que ser la realidad que nosotros queremos mostrar. La existencia de vías inconcebibles hace tan solo diez años para trasmitir y distribuir la información, contactar con gente a la que antes te llevaría años conocer y hacerle llegar directamente información a través de un simple “clic” no puede convertirse para el buscador de empleo en un elemento negativo. Tiene que ser por el contrario una fuente de oportunidades. El conocimiento, manejo y utilización de las redes sociales, blogs, wikis en la creación de nuestra imagen web es el camino sin retorno que tenemos que seguir todos y por supuesto y con más motivo el buscador de empleo o cualquier persona que tenga una idea mínimamente clara de hacia dónde va a dirigir su desarrollo profesional y por lo tanto personal. Ya que de esta imagen proyectada dependerá el ser contratados por una empresa o no, de conseguir un ascenso o no, de ser el encargado del proyecto de tus sueños o no, etc. No podemos olvidar que en el entorno laboral la realidad de uno mismo no es más que lo que los demás perciben de nosotros mismos. Y por lo tanto nosotros somos responsables de la elaboración de la imagen que la gente recibe de nosotros mismos al otro lado de la pantalla de ordenador.